domingo

Rapsodias

Hoy es un día más para la lista de días grises en la vida de Juan Juan. Hoy ha sido más duro que antes dejar su casa, su familia, su espíritu en aquella habitación de madera y bruma. Porque Juan Juan en ella rió a lágrimas con crayón, porque lloró a risas de Navidad, y durmió en café con leche con pepitos de chocolate.
Se fue dejando su aroma, su esencia encerrada tras la puerta rosada de recuerdos. Sintiendo el tacto del suelo en sus suelas, como en un espejo se vio reflejado a sí mismo, demacrado, agobiado y entumecido. “Me voy para mejor” se dijo, mintiéndose al notar que parte de él quedaba aprisionado. Y no fue más, no hubo más para Juan Juan.

Hoy es un día más para la lista de días grises en la vida de Juana Juan. Hoy ha sido más duro que antes dejar su amor, su paz, su espíritu en aquel hecho de fuego y ceniza. Porque Juana Juan en él vivió a destrozos de corazón, porque gritó a silencios de Cuaresma, y soñó en blanco y negro con CDS de antaño.
Se fue dejando su aroma, su esencia encerrada tras aquel portón negro de suspiros. Sintiendo el tacto del dolor en su alma, como en un espejo se vio reflejada a sí misma, demacrada, agobiada y entumecida. “Me voy para mejor” se dijo, mintiéndose al notar que parte de ella quedaba hecha pedazos. Y no fue más, no hubo más para Juana Juan.

Hoy es un día más para la lista de días grises en la vida de Juani Juan. Hoy ha sido más duro que antes dejar su escuela, su amistad, su espíritu en aquel conventillo de rumores y lenguas. Porque Juani Juan en él gozó a gemidos de oscuridad, porque explotó a pompas de Pascua, y voló en alas y velas con plumas de silencio.
Se fue dejando su aroma, su esencia encerrada tras aquel telón blanco de arte. Sintiendo el tacto del desconsuelo en su rostro, como en un espejo se vio reflejado a sí mismo, demacrado, agobiado y entumecido. “Me voy para mejor” se dijo, mintiéndose al notar que parte de él quedaba fraccionado. Y no fue más, no hubo más para Juani Juan.

Hoy es un día más para la lista de días grises en la vida de Juane Juan. Hoy ha sido más duro que antes dejar su pasado, su cristal, su espíritu en aquella casa de ignorancias y pleitos. Porque Juane Juan en ella creció a porrazos de egoísmos, porque nació a modo de Pentecostés, y lloró en cuerpo y alma con brisas de inocencia.
Se fue dejando su aroma, su esencia encerrada tras aquella cerradura dorada de malicias. Sintiendo el tacto del llanto en su vida, como en un espejo se vio reflejada a sí misma, demacrada, agobiada y entumecida. “Me voy para mejor” se dijo, mintiéndose al notar que parte de ella quedaba imposibilitada. Y no fue más, no hubo más para Juane Juan.

Hoy es un día más que oscurece en su ocaso. Hoy es un día más que no volverá a respirar, porque muere si lo mato, y resucita, si lo amo.

Septiembre 2006.-

1 comentario:

  1. Esto esta muy bueno Lu! Me encanto! Aunque no entiendo del todo la idea... lo voy a leer de vuelta... Pero me encanta como el texto repite una y otra vez lo mismo... cambiando solo algunas palabras, que hacen que todo el texto cambie de repente su significado más profundo! Muy groso

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