domingo

Llanto nominal.

Hay dos personas que son miles. Y yo elijo, como elijo este descanso. Como elijo licuarme los ojos para transformarlos en trazos.
Me asusta. Puedo ver mis años fundiéndose en el hoy. La penumbra en mis ojeras; la barba indómita. La exhalación muda de una faca que mella mi garganta.
ATROZ PUTA PUTA ATROZ.
Y mi voz que se esconde en la tuya Otro. Son
rasgos trazos rasgos de la puta existencia.
                                                            
No me jodan, estoy bien. En el suelo lamiendo suelo y corteza de césped.
¿Qué les parece mi espalda? ¿Qué ven, qué tiene mi espalda?
Excelencia, contraficción. ¿Puedo mostrar el culo pero no mi carne?
Un espacio abierto ante tu prejuicio, y mi cárcel.
Perdoname; mi prejuicio, tu cárcel...
Y las sobras exceden lo comido. Y el corazón no siente nada, que quien siente es el hígado...

No estoy solo, pero sí solitario. Cambiándome piel cada semana.
Mi carne.
Y el hígado no se cambia, sino la sangre que lo masturba.
                                                                                       Dame llanto,
y un ojo seco para no llorar. Que mi llanto viene en palabras, que lo que llamo identidad escupe lágrimas.
Que no me vea nadie, que estoy llorando palabras.
Y me cansa...
                     la musiquita...
                                          de tu voz...



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