lunes

Fragmentos

Ni aunque gritara con todas mis fuerzas tus ojos van a poder oírme. Que te recuerdo si me olvido, pero no olvido si te invento.

Invento.
Porque me dejaste esperando aquella respiración suave en mi pelo.

A eso se redujo tu existencia. Y a una tímida mano al pasar, tal vez con una sonrisa como suspiro; quién sabe un rayo en tu mirada, o un abismo en tu estómago. A eso se redujo mi existencia.

Yo le creo a Pizarnik: nada pasa.
Aunque todo pasa si nada es tan importante
y nada importa si todo es tan pasajero,
aunque nada pasa si todo es tan importante
y todo importa si nada es tan pasajero.

Claro que si todo pasa y nada queda o si nada pasa y todo queda, lo único que no pasa es la importancia como criterio. Pero qué importa la nada o el todo o el yo o el vos si lo que pasa no se queda ni se va claro, sino que sigue siendo un todo disfrazado de nada, de un todo llamado Yo y una nada llamada Vos.

¿Ves lo que te digo? No existe un resultado al multiplicar positivos y negativos. No existe. Sólo existe el hoy, el conchudo hoy que se escupe o se sonríe, que se elige o se suicida. ¿Hoy todo o nada? ¿Hoy pasa o queda? ¿Hoy yo o vos? ¿Hoy te importa?




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