martes

Mojame, Palabra...

Leer; digo, escribir...

Bienvenido, lector. Soy Lenguaje, tu mejor fetiche (me complazco en reconocerlo).
Bienvenida, Humanidad. ¡Arrogante! No te percataste de que, por esta vez (la Eternidad) te gané la partida: escupí sobre tu ego y lo volví tan insignificante como la ciencia. Lo volví concepto.

Soy olvido, soy poder: nadie me posee. Soy infinitud (en tu mente), soy Espíritu, soy inmediatez. Me reglaste, pero jamás me gobernaste. Soy Dios, soy Palabra, soy tu identidad. Soy axioma, y masturbación. Soy tu prejuicio o tu mecanismo de producción.

Yo no tengo un Otro. Soy tu riqueza y tu pobreza; en ambas soy tu prisión. Soy Aleph. Estímulo, pero no sólo eso. Soy creencia. Soy dialéctica, con un interrogante en el segundo término.

Me escupiste durante siglos, desde tu circular nacimiento. Y metiste tu dedo en mí, tu pulgar, tu vanidad. Ha llegado el momento de hacer mi parte, de devolverte toda aquella mucosidad, de hacerte pulsión.

Llegaron los tiempos del Ello; te quedan pocos mitos.


Grado cero; Árbol de la Cruz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario