miércoles

Cadáver exquisito

El Presente inabarcable abre sus fauces para engullirme, como una húmeda serpiente que devora mis entrañas. Ese presente de sueño clitemnestrino que deviene futuro virtual para el alma.
Tengo muchas soluciones posibles, pero ninguna imposible. Es el mundo intertextual que no logro aprehender en el utópico afán de sabiduría.

***

Lo que importa es esto: hueco. Mundo solo. Desembocadura.

Analizando profundamente todo esto, comprendo que aún tengo que perdonarte.

Y ahora, conmovidos, llamamos a las puertas del presente y del porvenir.

La cabrita mocha soporta encima al macho maloliente.

-No soy una occiputa sádica de tres por cinco- dijo A.

Yo no entiendo esto. En esta habitación hay, ciertamente, algunas personas, por aquí y por allá.

Vemos que un autor y un libro no son forzosamente los felices resultados de un tiempo en calma.

Por cierto, sí sería. Que me da todo lo que he menester; tiéneme honrrada, favoréceme, y trátame como si fuesse su señora.

El éxito de la Vida de un poeta argentino sobrepasó todo lo que habían podido imaginar el autor y los editores.

Fue allí cuando por primera vez descubrí en mí una desagradable capacidad de enojarme y, sobre todo, de gritarle a la gente sin tener razón.

Contestando a su vez dijo Ulises, el rico de ingenios:

-¡Dios te maldiga, quienquiera que seas!- dijo agriamente- ¡Estás más ciego que yo, hijo de puta!

En segundo lugar, el sistema nunca es más que momentáneo: varía de posición a posición.

¿O podremos invocarlos con gritos gimientes y reanimarlo aún con la voz argentina?

Ella dijo: ...¡la gratitud por tus beneficios ocupa en nuestro corazón un sitio de honor!

En el decente rancho, la madre de Funes me recibió.

AUTOR: Vas a morir en el pasillo central. Ahí.

***

REPARTO
(en orden de aparición)

Federico García Lorca
Oscar Wilde
Fredrich Nietzsche
Conde de Lautreamont
Ovidio, que siempre está en todo.
Alejandra Pizarnik o Silvina Ocampo 
Franz Kafka, superpuesto, quizás.
Madame Bovary
Pedro Salinas (que pasa desnudo por el fondo)
Julio Cortázar
Fernando de Rojas
Georges Bataille... puede ser. 
Fedor Dostoievski
¡Fogwill amado!
Homero
James Joyce, rico de ingenios
Ferdinand de Saussure y su sapito
Miguel Briante sobre una hamaca, imagen digna de Pulse.
Charles Baudelaire
Leonardo Funes, el memorioso.
Scheherazada
Jorge Luis Borges
Copi
y Picasso, que pintaba con la chota.

***

Wilde dixit

Por eso te amo: porque sos tan inútil como yo.
Y no recuerdo a qué sabe el oboe,
ni qué tonos tenía mi piel cuando la humedecías.

Tengo aquí delante un infinito de ausencias
detrás mío, hacia el fin.
Ni recuerdo a qué dioses me ofrecía
al leerte las yemas distantes.


lunes

Torres Parcialans

      «Un monólogo siempre es un diálogo. Siempre se habla con alguien, aunque sea consigo mismo que, en ese momento, es otro. Por eso nadie puede ser, de verdad, ateo. Siempre hay un otro. La prueba: la soledad no tiene verbo, no se declina.
      La felicidad no es la resignación como quieren tantos moralistas. Nadie se resigna. La "signación" en todo caso. Signarse ante toda cosa, y darse cuenta de que la soledad –la de uno con uno mismo– es un gran bien.
       Nada me repugna más que los que quieren ser "algo" o "alguien". Ilusos que viven chupando la saliva de los demás.
      Aceptar que uno es un mediocre cuesta mucha sangre, mucha mala sangre; hasta echarla afuera. Duele. Pero ¿por qué ha de ser inferior un mediocre a uno que no lo sea? [...] Los imbéciles no son los que lo son, sino los millones que creen que no lo son.»


martes

El hombre puede ser todo menos nada; el hombre es caos.

(Léase lento, con seriedad, pausado. El autor no ha querido abusar de la puntuación)

Soledad: prescindible bifurcación del Yo.
Somos tres; voyeurs, disfruten el ménage.
«¿Es posible hacer
                    interpretar poesía después del psicoanálisis?»
Quizás no, pero blasfemo tus interpretaciones.
Dejame ser tres: esto, soledad y Yo.
¿Quién te pidió que me desambigües?
Dejame ser tres: esto, escritura y sonido.
Soledad
             dulzura lastimera, textura silenciosa
partime el pecho: sé que va a salir oscuridad.
Tres: sombra, textura, monstruosidad.
Engañarte, quiero; ser letra.
Dejame engañarte: estoy apenado.
O Soledad va con mayúscula.
O no paro de amar. O escribo poesía.
Pulsión. Mis labios son sujeto.
Sujeto despojado.
Nombraré a mis labios Soledad.
Soledad: sos mi musa.
Muzzarella.